Hoy me encuentro en la ventana del sum (Salón de usos múltiples), en una noche estrellada, mirando hacia un futuro incierto. Me encuentro un poco raro, no se si es tristeza o alegría, no se como explicarlo… No encuentro el motivo ni la razón… Creo que estoy triste porque miro una foto de mi hija y se me cae una lágrima… Estoy seguro… estoy triste, es como tener clavada una espina en el alma.
Si tuviera alas volaría sin mirar hacia atrás… Dejando el pasado presente… Y el presente pasado… Siento que estoy en un mundo al que no pertenezco… Me encuentro en ese mundo donde reina la Discriminación, la Desigualdad, la Falta de Oportunidades.
Solo por el hecho de que cometimos un error, nos tratan como conejitos de las indias… Hoy vas para allá .. Mañana vas para otro lado.. Es un mundo donde las cadenas son dificilísimas de romper… Están hechas de acero… Son irrompibles… Yo seguiré insistiendo en romperlas… siempre…
Hoy me encuentro triste, por una mala noticia, algo que le ocurrió a una amiga… Sentí que mi corazón se rompía.. Nunca me pasó algo así…
Las fuerzas de mi espíritu no me van a dejar atrapado en un mundo cruel como el que me tocó vivir, o inmovilizado por aquellos que devoran nuestras vidas, sin pensar que todavía pensamos, sentimos y somos iguales a ellos … de carne y hueso…Y tenemos la esperanza de aspirar a un futuro mejor, a tener una familia, una capacitación laboral, en ser Alguien en la vida.
Yo como Persona y residente, he podido salir de todo lo malo; cuento esto porque así es en realidad y me duele mucho que después de haber pagado, nos sigan juzgando.
Cuando buscamos un trabajo, salta que estuvimos privados de la libertad, el sistema está hecho así, para que la sociedad te discrimine y vuelvas a la cajita de donde te soltaron… Donde encontrás el odio, la ira, el dolor…
¿Cómo hacés cuando esta sociedad te oprime y no te da la misma igualdad de oportunidades?.
La Igualdad existe para aquellos que tienen dinero, yo soy pobre y me encuentro acá, donde ustedes saben.. dentro de esta gran caja… donde casi no puedo respirar…
Quiero contarles que soy un residente de la Unidad Nº 18 de Droga dependientes de la localidad de Gorina .
Hoy he comprendido que la droga fue una destrucción para mi vida. Fueron muy duros los primeros días en este lugar. Desesperado de tristeza, de dolor, he dejado muchas lágrimas, he sanado dolores, tendí mis manos y me agarré fuerte de un futuro incierto, abrí las puertas de mi corazón para recuperarme de la terrible adicción a las drogas.
Yo he perdido casi todo, quedando en las calles con mi familia, hijos, esposa.
Muchos de nuestros compañeros fallecieron por causa de esta adicción.
Como así también muchos, hemos tenido al oportunidad de estar en este lugar y rehabilitarnos… Para poder dejar las oscuridades o el infierno que nos iba destruyendo poco a poco…
Muchos como yo, hemos podido, a través del tiempo, recuperar nuestros valores, nuestros sueños… volvimos a soñar con un futro mejor para nuestras vidas…
Volvimos a recuperar el diálogo con nuestras familias…
Volvimos a afrontar las consecuencias que la vida, nos pone por delante, para superar las piedras del tropiezo.. y así empezar a quererse uno mismo, a soñar, a forjar una familia, lejos de toda esa oscuridad a la que te lleva esta terrible adicción a las drogas.
Para eso nada mejor que seguir sonriendo y apostando al progreso… esto alegra mi alma y mi espíritu. A veces, inconscientemente, necesitamos un empujoncito por diversas situaciones que se nos presentan en el día a día…
Poner una sonrisa contagiosa y el deseo de ser y hacer feliz a los que te rodean.
Tengamos en cuenta que sin la ayuda de un profesional, se hace muy difícil salir de este infierno de las drogas.
SIN BUENA PREDISPOSICION .. SIN ANHELOS… SIN DESEOS DE CAMBIAR…
NUNCA VAMOS A PODER DEJARLA…
TODO ESTÁ EN LA MENTE Y EN EL CORAZÓN…
Ezequiel.
U18.
5 de septiembre de 2011.
Me ha costado mucho transcribir esta carta… tuve que secar mis lágrimas varias veces…
No puedo agregar mucho mas.. Ezequiel lo ha dicho todo…
El es uno de los que quizás mañana cuando vaya a dictar mi taller de teatro, ya no esté… Porque como expliqué en mi nota anterior, cuando concluyen los tratamientos terapéuticos, los transfieren. Y sufren el desarraigo, el volver a empezar de cero, dejando atrás desde sus estudios, sus compañeros, sus sueños y esperanzas compartidas…
Mañana …. Volveré a la unidad… caminaré despacio hacia el salón con una ilusión que vengo acariciando desde que me enteré de esto…
Espero poder dar mi clase con todo el plantel de alumnos…
De no ser así, mi querido Ezequiel, como te prometí… no perderé el contacto con vos…
Seguiremos leyendo poemas, charlando de teatro, acariciando la sutil esperanza de poder abrazarnos pronto… y otra vez escucharte decir esa frase que caló hondo.. la que muchos de mis amigos han atesorado en sus almas “_ El teatro no pide antecedentes…”
Ezequiel nunca te voy a olvidar… tenés mi promesa que estés donde estés, iré a visitarte…