Nunca dejan de sorprenderme los caminos que se cruzan en nuestras vidas. Y así es como hoy les presento a Carlos , un amigo que desde su Medellín, Colombia, quiso sumarse a Candilejitas con su aporte escrito. Las historias se van tejiendo alrededor nuestro y me maravilla comprobar que sus hilos forjan puentes hacia la inclusión social.
Es hermoso comprobar que como Carlos, siempre alguien pasa y deja huella en nuestro espacio...
Agradezco a Carlos el trabajo que se ha tomado de leer el material que le envié, de buscar información sobre el tema, pero más que nada el hecho de comprender y valorar al ser humano ünico e irrepetible que es diferente.
Seguramente muy alejado de su realidad cotidiana, ha ocupado tiempo y esfuerzo en leer, y quizás abrir su alma y su mente, a este grupo humano que merece la misma Igualdad de oportunidades que el resto del mundo.
Y así los granitos de arena se van sumando... es lo que me permite comprobar que no hay distancias ... no hay barreras que nos impidan unir corazones.
Agradezco a Carlo Uribe Estrada, que haya sentido la necesidad de escribirnos, de hacernos conocer su alma a través de sus palabras.
Como Directora de Candilejitas abrazo su gesto... Como amiga, abrazo su enorme corazón... el que un día vi brillar detrás de las fronteras...
Más allá... aún después de los tiempos, estarás siempre ...
Gracias Carlos! En nombre de quienes como yo y mis compañeros apostamos a la Igualdad y a la Integración .
Un abrazo desde La Plata a Medellín... El que siempre circundará nuestra amistad fecunda...
Aly.
Directora de Candilejitas.
¿PERSONAS DIFERENTES?
En algún momento de la vida todos hemos escuchado, leído o utilizado estas palabras para referirnos a quienes aparentemente son diferentes a los seres humanos convencionales, respecto de su condición biológica.
Síndrome de Down, mongolismo, autismo y otros son los nombres con los que se les denomina a las diferentes patologías que afectan a estos hijos de Dios.
No es difícil identificarlos por sus gestos, por sus rasgos físicos, por algunos de sus movimientos; pero especialmente por su actitud tierna y amistosa.
Quiero destacar que ellos no son tan diferentes. Se hacen notorias algunas características que los limitan dentro del marco de patrones establecidos, relacionados con la estética, con las habilidades motoras, mentales y del lenguaje.
Ellos son tan diferentes como lo somos todos los seres humanos, por ejemplo: en cuanto al color de piel, en cuanto a características anatómicas, capacidades, etc. Habemos unos más grandes que otros, unos más fuertes y otros débiles, algunos rápidos otros lentos, unos feos otros bonitos.
Algunos desarrollan gran fortaleza física y otros desarrollan su intelectualidad, muchos son ingeniosos y alegres e incluso algunos pocos son malvados; pero en síntesis todos somos seres humanos.
Todos sin excepción tenemos la capacidad de aprender (en mayor o menor grado), de adaptarnos, de cambiar, de realizar diferentes actividades, de soñar y de amar.
Desafortunadamente a todos nos toca el egoísmo, la vanidad, la indiferencia; y en medio de la ignorancia muchas veces nos alejamos de la equidad y de la justicia. Es así como construimos un mundo favorable para algunos afortunados excluyendo a otros, negándoles sus derechos y oportunidades, menospreciando sus acciones, desconociendo sus sueños y sus ideales.
Un mundo aparentemente perfecto para personas perfectas.
Existen afortunadamente personas incondicionales, ricas en sabiduría, manantiales de amor. Seres apacibles y nobles capaces de desconocer y de rechazar esas diferencias entre los seres humanos. Seres colmados de bondad y libres de equívocas pretensiones que reconocen lo mejor en los demás y apuestan por el talento y las virtudes de aquellos a quienes se les discrimina, en lugar de señalar sus diferencias y sus limitaciones.
Mas importante aun, es que no solo se limitan a servir y a dar amor, sino que también se esfuerzan por contagiar a otros de su grandeza; lo dan todo de sí. Nos motivan de manera hermosa y sencilla a participar y a seguirlos prodigando un amor totalmente desinteresado.
Son seres hermosos a quienes ni siquiera hace falta mencionarlos para reconocerlos. Sus acciones, su presencia y su amor siempre están latentes.
Gracias a algunos de ellos hoy conozco un poco más acerca de estas personas llamadas diferentes o especiales, me intereso más por ellos; los respeto, los valoro, trato de entenderlos y de acercarme a su mundo.
Pero además he aprendido que sería muy importante aceptarlos sin discriminación, sin prevención sin prejuicios y hacerlos parte de mi vida.
Me atrevería a afirmar que muchas personas sin importar su clase social, ni sus condiciones económicas, ni su educación, etc. Tienen, así como yo la tenía, una perspectiva pobre y difusa acerca de la importancia y la relación de estas “personas diferentes” con la sociedad.
En el mejor de los casos quienes creemos ser normales, nos limitamos a verlos con lastima y con tristeza; conformándonos con ofrecer conceptos y acciones para demostrar nuestra solidaridad. Pero en realidad y por supuesto sin ninguna mala intención, lo que hacemos es discriminarlos y excluirlos.
Nos negamos la oportunidad de conocerlos e igual a ellos, para que sean partícipes de la sociedad.
Quizá si abriésemos un espacio grande en nuestros corazones, veríamos la belleza y la calidad humana que encierran estas personas; ellos podrían enseñarnos en su sencillez y a través de su dulzura mucho sobre el incomparable tesoro de la vida.
Siempre habrá algo que hacer por los demás, siempre habrá mucho por aprender.
Basta con ver el maravilloso ejemplo de la majestuosa asociación de personas que conforman el grupo Candilejitas, de su directora Alina, de sus colaboradores y amigos, de sus ángeles y de todos aquellos quienes les siguen y respaldan; empeñados en transmitir hermosos mensajes, en ayudar y en enriquecer el espíritu de todos a su alrededor.